Cansada de que siempre en mi vuelta a mi casa desde el instituto, la típica furgoneta de obreros pasase por mi lado y me gritasen desde dentro.- Guapa...!(sonido del claxón).- O cualquier otra cosa... Decidí inventar el deporte "cambiapiropos", el plan era el siguiente:
- Si alguien me decía tales cosas, yo le enseñaba el puño con el dedo corazón levantado, tenía una serie de normas, esto se haría siempre y cuando hubiera una hilera de coches detrás de él, me quedase poco para girar a la izquierda y que fuese el vehículo relativamente rápido.
En un principio me asusté, pero ahora miro al pasado y simplemente me río.
Solo una cosa que decir. Debería de estar estudiando a las 1.34 am.
Amy... ¿Tienes algo que decir?
Nat