Hola queridos lectores, cotillas, pederastas, enfermos mentales, niños/as aburridos del mundo que se pasen por aquí. En principio teníamos pensado relatar cosas entretenidas y divertidas que por dificil de creer que parezca, nos ocurren de verdad. No sé, como estoy improvisando cada palabra que se ve aquí reflejada, creo que podría comenzar con alguna pequeña y breve anécdota.
Ésta en concreto no me ocurrió en presencia de Nat, pero ella si tiene conocimiento de lo que me pasó.
Ese día tuve un cumpleaños, y tras no poder comer pizza (que por supuesto, era una de las razones por las que fui... ¡Comida gratis! e_e) regresaba a casa tranquilamente a las 11 y media de la noche. Estaba sola en la calle y andaba mirando el asfalto. Había llovido. Fue entonces, antes de girar en la esquina que conecta con mi calle, cuando apareció un coche que iba bastante deprisa con unos chavales jóvenes dentro (que como mucho, mucho yo conocía de vista). Uno de ellos se asomó por la ventanilla y me gritó: "¡He visto lo que haces con las naranjas! Si te traigo una vaca... ¿¡Le sacas la leche?!".
Y se quedaron más anchos que largos, sí señor. Me gritaron el diálogo de un anuncio de cereales así tal cual, como quien no quiere la cosa y de risas. No sé que cara se me quedó, pero me entraron unas ganas de reír increíbles. (Más por ellos, que por mi. Claramente. xD)
Tú turno, Nat.
Amy.
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